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Para qué sirve la junta de aclaraciones en una licitación pública

Foto del escritor: Comunicación Urrutia + Ángeles
Comunicación Urrutia + Ángeles
5 oct
7 min de lectura

Una empresa ganó una licitación para surtir 34 toneladas de un químico industrial a una entidad pública. Una vez celebrado el contrato, la empresa hace la entrega a tiempo, con el producto en la presentación que todo el sector conoce, esto es diluido al 50%, que es como se fabrica, se transporta y se cotiza en el mercado.


Semanas después le llega un oficio a la empresa, por parte de la entidad en la que indica que no tiene por cumplido el contrato, pues la empresa debe de entregar todavía un 50% más de producto (pues la cantidad que entregó, venía diluida a la mitad). De esta forma, la entidad pública señala que el producto requerido en la convocatoria lo fue "base 100%". Por eso, a la empresa le falta surtir otro tanto, sin pago adicional.

En una ocasión tuvimos que atender un caso así en la oficina, y lo que más me quedó del caso no fue el litigio, sino una pregunta: ¿qué habría pasado si alguien hubiera hecho una sola pregunta antes de presentar la propuesta?


Para eso existe la junta de aclaraciones.


La junta de aclaraciones es la etapa de la licitación pública en la que los interesados preguntan a la dependencia convocante sobre cualquier punto de la convocatoria, antes de presentar sus propuestas. Las respuestas quedan en un acta y pasan a formar parte de la convocatoria, así que obligan a todos. Sirve para eliminar ambigüedades antes de cotizar, fijar por escrito qué se va a entregar y permite participar de forma más efectiva en los procedimientos de contratación.


¿Qué es la junta de aclaraciones?


La convocatoria es el documento con las reglas del juego de una licitación: qué se compra, en qué cantidad, con qué especificaciones, cómo se evalúa, cómo se paga y qué contrato se firmará.


La junta de aclaraciones ocurre entre la publicación de esa convocatoria y el acto de presentación y apertura de proposiciones.


En el ámbito federal, la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público (LAASSP, publicada en el DOF el 16 de abril de 2025) la regula así:


  • Es obligatoria para la convocante. Debe realizar al menos una junta de aclaraciones, a través de la plataforma electrónica de contrataciones (artículo 43).

  • Para preguntar, primero manifiestas interés. Presentas un escrito en la plataforma en el que expresas tu interés en participar, con tus datos generales (artículo 44).

  • Las preguntas tienen fecha límite: a más tardar 24 horas antes de la fecha y hora de la junta (artículo 44).

  • Todo queda en un acta, con las preguntas y las respuestas de la convocante. Puede haber juntas posteriores, pero entre la última y la presentación de propuestas debe haber al menos seis días naturales (artículo 44).


¿Para qué sirve la junta de aclaraciones? Cinco funciones que muchos proveedores subestiman


1. Aclarar una ambigüedad e integrarla a la convocatoria


Lo más importante: cualquier modificación a la convocatoria, incluidas las que resulten de la junta de aclaraciones, forma parte de la convocatoria y los licitantes deben considerarla al preparar su propuesta (artículo 43 de la LAASSP).


Dicho de otra forma: una respuesta en el acta deja de ser una opinión del funcionario y se vuelve parte de las reglas. Si la convocante responde que la cantidad se mide en producto diluido, esa respuesta te protege cuando llegue el momento de entregar.


2. Cotizar con la información correcta


En el caso del químico, la diferencia entre "diluido al 50%" y "base 100%" no era una cuestión menor, porque impacta por completo a la planeación de la propuesta. Esto porque en el caso concreto implica hacer la entrega del doble de producto. Una duda sobre la unidad de medida, la concentración, la pureza o el lugar de entrega puede cambiar por completo tu costo, de forma tal que un error en esto impacta a todo el procedimiento.


3. Proteger la ejecución del contrato


Los problemas de una licitación mal entendida rara vez aparecen en el fallo. Aparecen al entregar, al facturar o al cobrar, cuando el área que recibe interpreta la convocatoria a su manera. El acta de la junta de aclaraciones es un documento oficial que puedes oponer a esa interpretación, primero ante la propia entidad y, si hace falta, ante un tribunal.


4. Conservar tu derecho a impugnar la convocatoria


Este punto casi nadie lo conoce. La inconformidad es el medio de defensa que tienen los licitantes contra ciertos actos de la licitación. En la LAASSP, contra la convocatoria y las juntas de aclaraciones solo puede inconformarse quien haya solicitado aclaraciones, y debe hacerlo dentro de los seis días hábiles siguientes a la última junta (artículo 95, fracción I).


5. Entender qué quiere realmente la convocante


Las preguntas de los demás participantes y las respuestas del área técnica te dicen mucho: qué le preocupa a la dependencia, qué requisitos está dispuesta a flexibilizar y qué puntos considera innegociables. Es información valiosa para preparar una propuesta solvente.


Problemas derivados de las ambigüedades. El caso del químico


Vale la pena volver al caso que comenté al principio de este texto, porque muestra cómo nace un conflicto que nadie vio venir.


  • El título del procedimiento y del contrato hablaba del producto "base 100%".

  • El anexo técnico describía una solución al 50%, con un rango aceptable de concentración de entre 49% y 51%.

  • El mercado vende ese producto diluido al 50%, y los precios de referencia corresponden a esa presentación.


La empresa leyó el anexo técnico y la práctica comercial.


El área que recibió leyó el título y concluyó que la cantidad debía calcularse como producto puro.


Las dos lecturas tenían argumentos, y ese es justamente el problema del caso: cuando una convocatoria admite dos interpretaciones razonables, quien decide cuál vale es la autoridad que recibe o, más tarde, un tribunal. Ninguno de los dos caminos es rápido ni barato.


Una pregunta de dos líneas en la junta de aclaraciones habría bastado:


"Respecto de la partida 1, ¿es correcto entender que los 34,000 kg se refieren al peso de la solución al 50%, y no a su equivalente en producto base 100%?"


Con un "sí" en el acta, el conflicto no existe. Con un "no", la empresa cotiza el doble de producto o decide no participar. En cualquiera de los dos casos, decide con información.


¿Qué conviene preguntar en la junta de aclaraciones?


Antes de redactar tus preguntas, lee la convocatoria completa con tu área técnica y tu área comercial. Busca especialmente:


  • Unidad de medida y base de cálculo: concentración, pureza, peso neto o bruto, piezas o kilos.

  • Contradicciones entre el título, el anexo técnico, el modelo de contrato y la propuesta económica.

  • Normas, certificados y marcas: qué documentos se exigen y si se aceptan equivalentes.

  • Entrega: lugar, horarios, quién recibe, cómo se verifica y qué pruebas de laboratorio se aplican.

  • Tolerancias y mermas: qué margen se acepta en cantidad y calidad.

  • Pago: documentos para facturar, plazos y quién autoriza.

  • Penas convencionales, deductivas y garantías: cómo se calculan y cuándo se aplican.

  • Requisitos que limiten la participación sin una justificación clara.


Cómo formular una buena pregunta


Una buena pregunta obliga a una respuesta útil. Algunas reglas prácticas:

  1. Cita el punto exacto: numeral, anexo, partida o página.

  2. Propón tu interpretación y pide que la confirmen: "¿Es correcto entender que…?". Así obligas a un sí o un no.

  3. Una duda por pregunta. Las preguntas largas reciben respuestas vagas.

  4. No reveles tu estrategia ni tu precio. Tus preguntas las leen todos los participantes.

  5. Revisa la respuesta. Si es evasiva ("apeguese a lo establecido en la convocatoria"), valora repreguntar cuando la convocatoria y la dinámica de la junta lo permitan, o documenta tu interpretación.


Antes de enviar tus preguntas, conviene revisarlas con alguien que conozca cómo se interpretan estos documentos cuando llega el conflicto. Una pregunta mal planteada puede dejar la ambigüedad intacta.


Errores frecuentes

  • Preguntar tarde, fuera del plazo de 24 horas.

  • Suponer que la práctica comercial prevalece sobre lo que dice la convocatoria.

  • Leer solo una parte: el título sin el anexo, o el anexo sin el modelo de contrato.

  • No leer el acta final ni ajustar la propuesta a lo que ahí se modificó.

  • Dejar la revisión solo al área de ventas, sin el área técnica ni un abogado.

  • No conservar los acuses de la plataforma.


Conclusión: preguntar cuesta menos que litigar


La junta de aclaraciones parece un trámite. En realidad es el momento más barato para resolver un problema: antes de cotizar, antes de firmar y antes de entregar. Lo que se aclara ahí queda por escrito y obliga a la convocante. Lo que no se aclara, se discute después, con el contrato firmado y el pago detenido.


Si vas a participar en una licitación y algo de la convocatoria no te queda claro, o te queda claro pero distinto de como funciona el mercado, ese es el momento de preguntar. Revisar la convocatoria y preparar tus preguntas a tiempo puede ahorrarte meses de discusión.


Si quieres que la revisemos juntos, cuéntame tu caso en el formulario confidencial o agenda una consulta estratégica: una sesión de 60 minutos en la que reviso antes tus documentos y salimos con un diagnóstico de riesgos y una recomendación del siguiente paso. Si tu contrato ya está en conflicto, también podemos analizar qué vías tienes.


Aviso legal: Esta es información general, no asesoría legal personalizada.


Preguntas frecuentes


¿Es obligatorio asistir a la junta de aclaraciones? En la LAASSP, la convocante está obligada a celebrar al menos una. Participar no es requisito para presentar propuesta, pero si no solicitas aclaraciones no podrás inconformarte contra la convocatoria.


¿Hasta cuándo puedo enviar preguntas? En licitaciones federales regidas por la LAASSP, a más tardar 24 horas antes de la fecha y hora de la junta, a través de la plataforma electrónica, y después de presentar tu escrito de interés.


¿Las respuestas de la junta de aclaraciones son obligatorias? Sí. Las modificaciones que resultan de la junta forman parte de la convocatoria y los licitantes deben considerarlas al preparar su propuesta (artículo 43 de la LAASSP).


¿Puedo impugnar la convocatoria si no hice preguntas? En la LAASSP, la inconformidad contra la convocatoria y las juntas de aclaraciones solo la puede presentar quien solicitó aclaraciones, dentro de los seis días hábiles siguientes a la última junta.


¿Qué pasa si la convocatoria tiene contradicciones y nadie preguntó? La contradicción se resuelve después, por interpretación: primero la de la autoridad que recibe y, si hay conflicto, la de un tribunal. El resultado depende de cada caso y del tiempo que tome.



Por Darío Ángeles


 
 
 

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